domingo, 15 de marzo de 2009

Dragorum Capitulo 002

Una brisa helada recorrió las calles de la bella Rusia al tiempo que un ardiente destello ardía en la mirada de ambas jóvenes… Sin embargo y a pesar de tenerla delante, Asuka se había limitado a guardar silencio al tiempo que se sentaba al extremo contrarío, mientras tanto Ana se mostraba complacida al ver la actitud de la chica a la cual acompaño, el viento helado movió ambas cabelleras mientras que una sonrisa floreció mientras una mirada analítica reflejo en aquellos rubis… sin embargo en el rostro casi inexpresivo de la ojimiel solo brillo una pequeña curiosidad por aquel ser delante de ella…

 
Me has llamado, tu corazón ha sido el único que realmente ha deseado encontrarme… pero ahora que estoy delante tuyo que es lo que piensas hacer, aun sabiendo que no cuentas con el poder necesario para hacerme frente ¿planeas pelear? 


Asuka acomodo su cabellera al tiempo que miraba los labios que habían pronunciado aquellas palabras, sonrío con cierta emoción era la primera ves que se encontraba con una personas tan engreída, pero tendría que tener cuidado pues todo indicaba que podía perfectamente respaldar aquel orgullo –Tienes razón, supongo que estoy en una clara desventaja… pero lo cierto es que nadie conocerá el resultado de esta pelea hasta que no se lleve acabo – La chica apunto a las ruinas de lo que había sido la plaza principal apenas unas horas antes, no tengo nada que perder pensó. 


Si en verdad no tienes nada que perder entonces luchemos aquí – respondió la vos de ana muy cerca del oído de Asuka provocando por alguna razón un escalofrío que no supo explicar - o acaso tienes miedo, miedo de perder los últimos recuerdos que te mantienen en tu patética existencia, sigues soñando que tu príncipe venga por ti en esta vieja torre, te cuesta tanto trabajo aceptar que el te abandono y te dejo aquí… sigues aferrandote a un sueño que nunca se hará realidad, por que ellos nunca lo permitirán… - guiada por un impulso Asuka giro para enfrentar a la extranjera, sin embargo la encontró sentada en el mismo lugar que ocupaba cuando ella llego, en sus manos sostenía una vieja mariposa negra, posiblemente el frío había helado sus alas impidiéndole levantar el vuelo y obligándola a refugiarse en las manos de Ana… 


Cuando nos aferramos a sueños en los cuales incluso hemos dejado de creer nos encerramos en un círculo vicioso, nos cegamos y dejamos de avanzar… simplemente pasamos a ocupar un lugar en este mundo, observando… poco a poco la mano de la joven comenzó a desprender una extraña luz incendiando a la vieja mariposa al tiempo que las cenizas de esta volaban en el cielo… si solo ocupas un espacio, seria mejor que desaparecieras, lo siento creí encontrar un corazón fuerte y por eso he venido, pero lo único que encontré fue la mirada de un fantasma… He venido a Rusia por el tesoro de la abadía y ya me he demorado demasiado… Diciendo esto Ana salto desapareciendo en la oscuridad de la noche… 
Por un momento el silencio inundo la garganta de Asuka, que había sido aquello… después de un momento apretó con fuerza los puños y salto por el mismo lugar por el que lo había hecho antes aquella persona, tenia demasiadas preguntas pero no tenia el tiempo para analizarlas, si aquella mujer se llevaba el tesoro de la abadía se llevaría también su única oportunidad de regresar a la vida… Por lo menos tenia que llegar para alertar del próximo ataque, mientras tantos unos ojos color miel la observaban alejarse en lo alto de la torre… Aquí no esta lo que buscamos Beleren… pero seria un desperdicio que semejante poder se perdiera, fueron las ultimas palabras de la ojimiel por su parte la ojiazul solo miro en silencio lo que su dueña decía… 


Beleren tenia unos hermosos ojos azules que brillaban como si se trataran de alguna piedra preciosa, su cabello de un tono mas claro y su complexión era el de una pequeña niña con una tez traslucida, sin duda Beleren podría confundirse por un ser humano de extraordinaria belleza si no fuera por aquellas alas delgadas que asemejaban a las de una mantis y su tamaño de aproximadamente diez centímetros… si existieran las hadas aquel ser sin duda sería su una reina en aquella especie de cuento… 


Serian las once de la noche cuando Asuka llegara a la entrada de la organización más importante y posiblemente la más secreta de toda Rusia, extrañamente todo parecía sumamente tranquilo en aquel lugar, no había signos de algún ataque o algún suceso parecido, lentamente bajo las escaleras de lo que por mucho tiempo habría sido su tumba hasta llegar al corredor principal… -Te has retrasado- dijo Robert quien la abrazaba por la espalda – Si tienes tiempo de abrazarme, entonces mejor alerta a todos… Pronto seremos atacados… por aquella persona- el chico se separo y la volteo quedando frente a esa mirada, -ellos vienen- pronuncio para sorpresa de la chica –incluso algunos ya están dentro… Esta bien supongo que no quieres que te ganen a la presa – ella sonrío cuando el chico le dio la espalda y camino rumbo a la zona que les correspondía, por otro lado Asuka continuo su camino a la zona principal donde se encontraban las máximas autoridades de aquel lugar, debía de informar lo que sabía… 


En el interior de una gran oficina dos hombres se encuentran platicando, las caras y tonos indican que el asunto es serio… crees que fue lo correcto haber llamado a la fuerza de contención, ellos no son Bey luchadores ni mucho menos- no tienes que decirme algo que ya se, aquel grupo no es otra cosa que asesinos experimentados, los mejores militares de Rusia forman ese grupo con el único objetivo de eliminar, pero que mas podíamos hacer los mejores hombres fueron derrotados por una sola persona, no hay nadie capas de manejar al tesoro – si lo hay y lo sabes, si alguien es capas de manejar al tesoro es sin duda Asuka Hiwatari – Eso no puede ser, no importa la circunstancia, no importa que tan buena llegue a ser, Asuka Hiwatari nunca podrá salir con vida de aquí-… Unos ojos rubís vieron la escena en completo silencio, -así, que la cosas serás siempre de esta manera…. 
-La luna se esta ocultando… no cabe duda que esta noche toda Rusia se pintara de rojo- Caminado rumbo a la abadía una chica portando un abrigo blanco, es rodeada por un fuerte grupo armado… -Parece que has armado mucho revuelo por estos rumbos – dice uno de los hombres, por su actitud y su mirada no cabe duda de ser el que dirige el pelotón- vamos no seas tonta deja tu bey en el suelo y ríndete, no importa lo buena que seas no puedes evitar todos los disparos, morirías antes de poder hacer algo.. Esa es la gran debilidad de los beyluchadores como tu- ana guardo silencio al verse rodeada – Parece que esta basura no entiende que tengo una pelea mas importante a la cual debo de llegar – pensó la ojimiel en vos alta al tiempo que la figura bella de Beleren se formaba en su mano – después de eso solo una lluvia de disparos se escucharon en las calles ahora pintadas de Carmín. 
Basura…. 

No lo puedo creer, entonces todo este tiempo estuve luchando para nada, para nada, nada cambiara nunca, estoy destinada a morir en un lugar así, estoy destinada ha… no, no lo estoy, yo soy la única que decide mis destino y no pienso morir en un lugar así… Estos eran los pensamientos de la joven Hiwatari mientras corría por los pasillos prohibidos, hasta que se encontró con un grupo de jóvenes frente a ella – Lo siento hermosa pero no puedes seguir avanzando, lamento que te hayas enterado así – Entonces ya lo sabes Robert, ¡¡¡hazte a un lado voy a reclamar algo que me pertenece!!! - La vos de la chica sonó con tal seguridad que hizo dudar por un momento al joven delante de ella- Jamás pierdas ese brillo en la mirada, vete Asuka, reclama lo que es tuyo!- un disparo seco sonó con fuerza al tiempo que el cuerpo inerte de Robert se desplomaba, había sido un tiro preciso en la cien, ahí estaban aquellos hombres armados ajenos a la abadía, una mano jalo a la chica poniéndola atrás del grupo, mientras que varios dispositivos dieron vuelta, sigue tu camino hiwatari por lo menos uno de nosotros debe de sobrevivir, después de todo ellos ya perdieron el interés en nosotros, nuestro destino esta dicho pero el tuyo no, tu no perteneces aquí… un segundo estruendo sonó, por lo visto afuera se llevaba una gran batalla…. Es cierto yo no pertenezco aquí….además aun tengo una batalla pendiente haya afuera… 
Así terminarían las cosas… escuchando la forma en la que asesinaban a sus compañeros, ese era el precio por tenerte Dark Drancer… dijo la chica cuando llego a la habitación principal, delante de ella se alzaba un bey de color rojo oscuro sujeto por cuatro cadenas que se conectaban con cada esquina de aquel santuario… ahí estaba solo tenia que liberarlo de aquellas cadenas y tomarlo… así de fácil…sin embargo algo la hizo dudar, por alguna razón recordó esos ojos miel, recordó a esa chica de cabello castaño, acaso ella era como esa mariposa negra que se consumía en las llamas… ahí estaba el misterio, como podía hacer aquello sin siquiera usar su bey… acaso podría alcanzarla solo tomando aquel artefacto… por lo regular el bey es un mediador…será acaso que ella sea la mediadora por instinto Asuka coloco sus mano en las cadenas que sujetaban aquel artefacto, como si preguntara al mismo espirito encerrado en el… Cuando un fuerte calor proveniente de las cadenas la regreso a la realidad, pero ya había avanzado demasiado y no podía retroceder ahora, no regresaría a su antigua vida, fue entonces que la chica se aferro aquellas ataduras de metal que no tardaron en volverse rojas por el calor que emanaban, aquello era imposible y sin embargo estaba sucediendo, era como si tuvieran vida cuando soltaron aquel bey negro y tomaran a la chica aprisionándola con fuerza mientras que quemaban gran parte de la ropa de ella… el dolor era indescriptible, lagrimas brotaban de sus ojos y gotas de sangre salían de las llagas de la cadena… sin embargo la chica se aferraba a una sola idea, no gritaría, no demostraría debilidad aun si ese era su fin…Una gran explosión termino por destruir el lugar, calcinando cuanto estuviera cerca… 


Solo la mirada de ana contemplaba aquel infierno de llamas el cual revelaba un gran numero de cadáveres a su alrededor y una sonrisa en los labios cuando la vio salir.. de en medio de las llamas una mirada rubí la vio fijamente, asuka caminaba con un porte de perfección que nunca antes había demostrado, a pesar de tener gran parte de su ropa quemada no presentaba ninguna herida o quemadura… -Por fin has dejado de ser un simple fantasma, así que ha llegado la hora de… -De tener nuestra batalla- dijo por fin Asuka con una sonrisa en los labios –Pero por favor, muestra tu verdadero poder ante mi- dijo la ojirubi quien miraba atenta a la diminuta Beleren, quien solo vio a su ama quien le afirmaba con un gesto, fue entonces que aquella pequeña hada sonrío con una tremenda oscuridad en su rostro, poco a poco su piel se fue desquebrajando para dar paso a una resplandor, ahí estaba un enorme ser muy parecido a las serpientes se alzaba delante de Ana,- Así que el Dragón salio de su guarida- 
–Si pierdes, me llevare a Dark Drancer-…-pero si gano Me llevaras contigo Ana-…

jueves, 5 de febrero de 2009

Dragorum:Capitulo 001

La suave brisa golpea los rostros de los habitantes de la capital de la bella Rusia, siempre ocupados corren a cumplir con su monótona existencia, cegados por la rutina pocos ven la batalla que se lleva a cabo en una de las callejuelas, en medio de una enorme multitud de jóvenes curiosos se desarrolla el juego mas popular de mundo entero conocido popularmente como Beyblade, reuniendo adeptos de todas las edades y de todas las razas, juego donde las habilidades de algunos cuantos pudieran considerarse como las armas mas poderosas jamás vistas, por esta razón gobiernos y asociaciones han buscado controlarlos para beneficio de la humanidad o propios.


En esta ocasión la contienda ha causado conmoción,  una extraña ha llegado a la ciudad y retado a la mejor jugadora del rumbo de quien se dice pertenece a una extraña asociación dedicada al entrenamiento de jóvenes con motivos político-militar. La recién llegada cautivó a varios de los presentes por su peculiar belleza, su pelo castaño y ojos color miel parecían sacados de un cuento fantástico donde la magia y los duendes son protagonistas, a pesar de contar con a lo mucho 15 años, su cuerpo atlético se había desarrollado satisfactoriamente , con una actitud de completa indiferencia había dominado toda la batalla, llena de frustración y enfado la campeona del lugar se ve obligada a confirmar lo que tan solo había sido un mito para sus admiradores, de su Bey una luz deslumbrante salió liberando el espíritu de una hermosa águila real, quien sin dudarlo arremetió contra su oponente encontrándose con una defensa muy superior, el cerebro de la campeona trabaja desesperadamente para idear algún nuevo ataque, mientras se ve observada por su rival como el ser mas diminuto de la tierra, pronto acabaría cuando la desconocida decide atacar por primera ves destrozando con un solo golpe el orgullo y espíritu de la joven, sorprendida y asustada no puede evitar caer al suelo, la conmoción se apodera de ella mientras que en su mente no entiende el por qué de su derrota. Pero la mano de la desconocida reclamando el abrigo de la campeona derrotada,  regresándola a la realidad, en su desesperación pregunta el nombre de su vencedora justo cuando le es arrebatada la prenda por esta -Ana- es lo único que se le oye decir antes de retirase del lugar.


Pronto la derrota de Elena la campeona de Moscú recorrió toda la ciudad, la abadía, un centro clandestino donde cientos de jóvenes eran entrenados por una de las asociaciones mas influyentes de toda Rusia no fue la excepción.

-La derrota no esta permitida- son las palabras escuchadas por todos los jóvenes, al tiempo que el cuerpo desnudo de Elia es mostrado, amarrada de sus muñecas es azotada duramente por una de sus superiores, solo se escuchan sus gritos pidiendo piedad y solo recibe un castigo peor por su cobardía, pronto se haría el silencio pues la chica perdía el conocimiento. Entre las miradas de los presentes se distinguen unos bellos ojos rubís pertenecientes a la chica mas bella de todo el grupo, cuya cabellera era de un tono negro azulado, algo apenada Asuka no puede evitar sentirse alegre con el tormento que ha recibido Elena pues de esta forma la chica no recibirá el tesoro de la abadía como eran los planes tan solo unas semanas antes.

-La derrota no es permitida y por culpa de la ineptitud de su compañera hemos sido insultados y quedado en vergüenza delante de todo Moscú, es nuestro deber encontrar a la causante de esto y traerla aquí, así que todos saldrán en su búsqueda- la instrucción había sido bastante clara y encontrarla sería prioridad para todos, así tuvieran que usar la fuerza para llevarla hasta aquel lugar.

Asuka sale acompañada por dos chicos que desde hace mas de un mes la habían estando pretendiendo sin éxito alguno, su platica por demás aburrida para la ojiazul no salía de la forma heroica en la que someterían a la desconocida, harta de la conversación Asuka comenzó a cuestionar la forma en la que sus machistas acompañantes planeaban a llevar aquella proeza recordando la manera en la que Elena fue derrotada, aun sin contar que la desconocida pudiese tener alguna bestia también, incluso cuando ninguno de los tres habían obtenido tampoco a ningún espíritu que los ayudara a hacerle frente, como era costumbre ambos chicos se habían quedado sin palabras, resignados, sabían que la chica siempre estaría un paso delante de ellos. Por fin ella habló para dar a conocer que se le antojaba algo caliente, provocando una segunda discusión de los caballeros por decidir el lugar a donde la llevaría y un dolor de cabeza para la pobre Asuka por tener que aguantarlos.


Mientras tanto no muy lejos de ahí un grupo corría en dirección sur, vestidos todos de negro en su totalidad, formaban parte de la elite de la abadía poseedores de poderosos espíritus, parecían haber encontrado el rastro de su presa. Al llegar a la plaza principal unos hermosos ojos miel los observaron llegar, al tiempo en que una sonrisa se dibujo en su rostro, pronto la desconocida se vió rodeada y amenazada, pero sus oídos parecían sordos y el movimiento de su mano dirigiéndose a un Bey negro colgado de su cintura dio a entender que pensaba luchar con ellos, así los mecanismos dieron vuelta y una batalla dio inicio al tiempo que el cielo de Moscú se pintaba de rojo intenso.


Tomando un trago de chocolate caliente Asuka Hiwatari se encontraba en un pequeño café cerca de la plaza sur de la capital de Rusia, a pesar de la compañía que llevaba se sentía alegre de poder salir de la vida diaria de la abadía, en su mente táctica pensaba en la forma de poder ganar la batalla contra aquella desconocida, después de todo ya lo habían dicho antes "todo es posible, lo imposible solo lleva un poco mas de tiempo" pero el calor de la bebida junto con su dulce olor pronto le trajo recuerdos mas placenteros, recuerdos del pasado en los que era acompañada por su hermano, la persona que mas quería en la tierra, hacia mas de un año que ella había muerto para él,  gracias a los engaños del líder de aquella organización, era una lástima que Kai lo aceptara así de fácil y que jamás la hubiera buscado, aun así ella lo extrañaba mucho, una fuerte explosión en la plaza sur provoco una gran excitación entre el pueblo, quienes temían que algún terrorista loco hubiera posado sus ojos en su tranquila ciudad, solo los miembros de la abadía sabían que se trataba de algo peor que eso, Robert uno de los acompañantes de la ojiazul volteo a ver a la chica para descubrir que ella ya corría rumbo a la explosión.

Los ojos de la chica presenciaron los escombros de lo que alguna vez había sido la plaza principal del sector sur, lugar donde tenia gratos recuerdos de cuando aun tenia vida, ahora estaba convertida en ruinas, cubierta por el humo de las llamas crecientes que se desplazaban velozmente por los comercios cercanos. Fue cuestión de instantes antes de que el resto de los miembros llegaran para ver con horror los cuerpos de la elite derrumbados en la nieve, los rumores de terror circularon entre ellos, cobardía, miedo, frustración, solo Asuka guardaba  silencio encerrada en su mente crítica, abrió los labios con potente voz de mando.

-Robert, Samuel ayuden a los demás a sacar los cuerpos de aquí antes de que llegue la policía el resto siga buscando, esa desgraciada debe continuar por aquí- pronto las ordenes fueron seguidas al pie de la letra incluso por aquellos con grados mayores al de la chica, pero ¿quien podía contra decirla?, ¿quien podía desafiar a la chica cuando la flama de lucha ardía en sus ojos rubís?.  Así partieron en busca de la desconocida, con una oración sincera pidiendo a Dios no ser ellos quien encontraran el rastro de aquella sombra recién llegada, solo el corazón de Asuka Hiwatari ardía con tal excitación, por fin la oportunidad que había estado esperando, encontraría a aquella chica y la llevaría ante sus superiores, de esta forma obtendría el tesoro de la abadía y regresaría una vez más a la vida.


Las horas pasaron y el cielo se cubrió con el manto de la misteriosa noche, nadie más supo sobre la chica con el abrigo blanco, frustrada la Asuka sabe que pronto llegará la hora en la que tendrá que regresar a la abadía a su tumba, acepta esta situación, pero no sin antes visitar el techo de la vieja catedral de Santiago, construcción en constante peligro de derrumbe era el perfecto lugar para ver las estrellas, donde tiempo atrás había presenciado una lluvia de estrellas acompañada por su hermano, se convirtió en su ultimo refugio.


Pero el destino es un viejo maldito y traidor que no se tienta el corazón para ponernos pruebas, cuando menos preparados estamos, cuando nuestro espíritu se encuentra mas débil. Pruebas que deciden quien merece vivir y quien no. Delante de ella unos hermosos ojos miel miraron a la joven Hiwatari, la desconocida vistiendo el ya  legendario abrigo blanco le regalaba un sonrisa apenas visible, sentada en el techo de la catedral Ana parecía haberla estado esperando por mucho tie
mpo.

 
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